—La tengo.
—Entonces mañana, a las ocho cuarenta y cinco, esa grúa va a descomponerse justo frente a mi portón. Que el camión no pueda estacionarse. Que todo el barrio vea.
Doña Carmen entendió al instante.
—Yo aviso en el grupo de WhatsApp de las vecinas. Mañana todos van a estar afuera.