La investigación ahora se ha extendido más allá de los animales. Estudios preliminares en personas con Alzheimer han relacionado las sesiones regulares de luz y sonido a 40 Hz con una menor atrofia cerebral y cierta mejoría en determinadas pruebas cognitivas, en comparación con grupos no tratados. Actualmente se está llevando a cabo un amplio ensayo clínico de fase 3 a nivel nacional para determinar si los beneficios son reales y significativos para los pacientes.
¿Y si una forma de combatir el Alzheimer no fuera un fármaco, sino algo tan simple como la luz y el sonido? Suena descabellado, pero es un área de investigación seria y en auge.