Los aguijones actúan sobre estructuras cuyos componentes se activan o desencadenan. Se diferencian en su forma, método de acción y el impacto que producen al picar a un humano. Comprender estas diferencias ayuda a determinar el tipo de aguijón y el uso previsto del organismo.
Aguijón fragmentado
Este tipo de aguijón tiene pequeños ganchos que le permiten permanecer en su lugar después de picar. Una vez insertado, no se puede extraer fácilmente. El insecto suele perder el aguijón tras el ataque, y este continúa desprendiéndose incluso después de picar.
👉Es común en las abejas. Puede causar dolor intenso e inflamación local.
Aguijón liso
Este es un aguijón seguro con púas, que permite a los insectos atacar. El insecto no queda ileso; permanece intacto. Esto permite recibir múltiples picaduras rápidamente.
👉Reemplazar el aguijón con un medicamento que cause dolor e irritación.
Aguijón robusto
Más grueso y permisivo, capaz de penetrar la piel. Posee una transmisión gruesa y duradera, y libera una mayor cantidad de veneno. Puede causar dolor intenso y una reacción inflamatoria más pronunciada.
👉Asociado a insectos más grandes y con mayor desarrollo.
Aguijón curvo o serrado
Caracterizado por su forma curva y dientes finos. Facilita la penetración y la persistencia temporal de la picadura. Puede almacenarse, picar repetidamente y lavarse de forma ecológica.
👉Común en algunas especies de hormigas.
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