Elena sonrió.
—Brinden por las mujeres que un día despiertan y entienden que no perdieron una vida… solo dejaron de cargar a quien nunca supo caminar solo.
Y esa noche, por primera vez en 49 años, Elena durmió en paz.
Elena sonrió.
—Brinden por las mujeres que un día despiertan y entienden que no perdieron una vida… solo dejaron de cargar a quien nunca supo caminar solo.
Y esa noche, por primera vez en 49 años, Elena durmió en paz.