Si tu dedo meñique está más bajo que la primera falange de tu dedo anular, perteneces a la primera categoría. Las personas con este tipo de dedo suelen ser descritas como tranquilas, observadoras y emocionalmente cautelosas.
Puede que no te abras fácilmente a desconocidos y probablemente prefieras guardar tus sentimientos personales hasta que confíes plenamente en alguien. A veces, los demás te perciben como distante o frío, pero en realidad eres increíblemente leal y cariñoso. Simplemente no soportas la hipocresía ni los dramas innecesarios.
Las personas con este tipo de personalidad suelen valorar la honestidad por encima de todo. Pueden tardar más en entablar amistades, pero una vez que lo hacen, se convierten en compañeros confiables para toda la vida. También se les conoce por su gran fortaleza interior, especialmente en los momentos difíciles.
Otro rasgo común asociado con este tipo de dedo es la independencia. Probablemente disfrutas resolviendo problemas por tu cuenta y no te gusta depender demasiado de los demás. Incluso cuando la vida se vuelve estresante, intentas mantener la calma y la compostura.
Tipo 2: El Comunicador Equilibrado