Y luego Lily.
Cientos de fotos.
Existe la posibilidad de que se prepararan para el parto.
Imágenes de ultrasonido.
Historiales médicos.
Informes genéticos.
Me tapé la boca.
"¿Qué es esto?"
El expediente honorífico de Michael.
En la parte superior había un símbolo que reconocí.
Una V plateada dentro de un círculo.
Veyron.
Debajo, las palabras:
PROYECTO EVE
"Tu madre trabajaba para ellos", dijo Michael.
"NO".
"Era genetista".
"Daban clases de biología en la secundaria".
"Después de que desapareció".
Me quedé mirando la pantalla.
"¿Desapareció?"
"Tu madre, ¿qué hizo Veyron?"
Abundaban las imágenes.
Laboratorios.
Niños.
Filas de expedientes médicos.
“Ella formaba parte de un programa que estudiaba rasgos neurológicos hereditarios. Memoria. Reconocimiento de patrones. Percepción de amenazas.”
“No entiendo.”
“Querían casarse, ¿o es que se pueden adquirir habilidades adicionales antes del nacimiento?”
Miré a Lily.
Seguía dormida.
“¿Estás diciendo que mi hija es una especie de experimento?”
“NO.”
Su voz era suave.
“Yo digo que sí.”
La habitación se inclinó.
Agarré la mesa.
“NO.”
“Fuiste el primer parto exitoso del Proyecto Eve.”
“NO.”
“Tu madre se fue porque descubrió que Veyron quería controlar tu vida.”
Negué con la cabeza.
“Mi madre murió.”
“Intentó decirles que era así.”
“¿Y dónde está?”
“No lo sé.”
“Llevas puesta su foto.” "Porque el hombre que traen sigue vivo."
"¿Quién?"
Michael vaciló.
Usando su teléfono.
Estaba en la lista.
Contestó.
"Habla."
Una voz distorsionada se escuchó.
"Tienes un hijo."
Michael apretó el teléfono con fuerza.
Me acerqué.
"¿Quién habla?"
Una voz segura.
"Lleva a Lily a la estación Union a medianoche."
Michael me miró.
Tomé el teléfono.
"¿Quién eres?"
Silencio.
Entonces la voz cambió.
Sin distorsión.
Mujer.
Mayor.
Tranquila.
Familiar.