La primera imagen del video estaba movida, grabada desde un ángulo bajo, como si una tableta hubiera quedado escondida sobre una silla. Se veía la cocina de Doña Teresa: azulejos blancos, cortinas beige y una mesa de mármol que Valeria reconoció de inmediato.
Renata aparecía recargada en la barra, con ropa deportiva y una copa de vino en la mano. Frente a ella estaba un hombre de traje gris.
Leonardo se acercó lentamente a la pantalla.
—Ese es Arturo —murmuró—. Mi socio.
El murmullo entre los invitados creció como un incendio.