El magnate vio a su exnovia en el avión… y a su lado iban tres niños trillizos idénticos a él. En ese instante, se quedó sin aliento…

Él creyó que aquel amor había quedado enterrado bajo el paso del tiempo, los viajes, los contratos millonarios y los silencios que nunca se rompieron.

Pero ahora, ahí estaba ella…