La gran incógnita sigue siendo una:
¿Qué es exactamente lo que está a punto de salir a la luz?
Hay quienes dicen que será solo ruido.
Otros aseguran que será el inicio de una caída histórica.
Lo único seguro es que el ambiente está más tenso que nunca.
Y el silencio de algunos involucrados solo hace que las sospechas crezcan aún más.
En las próximas horas podrían aparecer nuevos datos.
Nuevos nombres.
Nuevas pruebas.
Y quizá, finalmente, respuestas que durante años parecían imposibles de obtener.
Hasta entonces, el mundo observa.
Con miedo.
Con curiosidad.
Y con la sensación de que algo grande está por ocurrir.