Estas son las causas más comunes a considerar:
Una mala postura mantenida durante periodos prolongados —en la cama, frente a la computadora o mientras hablas por teléfono— puede comprimir un nervio sin que te des cuenta.
Movimientos repetitivos: bricolaje, costura, teclear... cualquier actividad que ejerza una tensión excesiva en las muñecas puede tensar los nervios.
Estrés y tensión nerviosa: la ansiedad afecta la circulación y la sensibilidad corporal.
Fatiga o deficiencias vitamínicas: especialmente de vitaminas del grupo B, esenciales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Si se te duermen las manos de vez en cuando, probablemente no sea nada grave. Sin embargo, presta atención a algunas señales:
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