Suspiré.
Luego tomé mi teléfono.
Abrí el chat grupal.
Chicas, ¿sigue en pie el plan de las cervezas?
Las respuestas llegaron al instante.
—¡Claro que sí!
—¡Estamos esperando!
—¡Esta noche celebramos la libertad!
Me retoqué el pintalabios.
Suspiré.
Luego tomé mi teléfono.
Abrí el chat grupal.
Chicas, ¿sigue en pie el plan de las cervezas?
Las respuestas llegaron al instante.
—¡Claro que sí!
—¡Estamos esperando!
—¡Esta noche celebramos la libertad!
Me retoqué el pintalabios.