Nuestra posición al dormir, especialmente de lado o boca abajo, puede aumentar la secreción de saliva durante la noche, sobre todo si tenemos la nariz tapada y nos vemos obligados a respirar por la boca.
3/12 Problemas respiratorios y babeo nocturno
Los problemas respiratorios, como la congestión nasal o la apnea del sueño, pueden aumentar la producción de saliva, lo que a su vez puede incrementar el babeo nocturno.