“Si desapareces mañana…”
“Nadie recordará tu nombre.”
Las palabras atravesaron más profundamente que la enfermedad.
Porque no tenían idea.
Ninguno.
“Si desapareces mañana…”
“Nadie recordará tu nombre.”
Las palabras atravesaron más profundamente que la enfermedad.
Porque no tenían idea.
Ninguno.