La noche en que Martín Álvarez irrumpió en la sala de urgencias cargando a su hija entre los brazos, esperaba encontrar médicos, enfermeros, formularios y quizás alguna noticia preocupante.
Lo que jamás imaginó era encontrarme a mí.Mi ex apareció en la sala de emergencias cargando a su hija herida, solo para encontrarse cara a cara conmigo: la doctora que había dejado atrás meses atrás. Lo que jamás imaginó era encontrarme embarazada de siete meses, esperando al hijo cuya existencia desconocía.
No me derrumbé.
No dejé que mis emociones se notaran.