Llegó Cansado y Encontró a su Esposa de 8 Meses Lavando la Suciedad de su Familia

Karla soltó una risita.

—Está lavando lo que usamos. Tampoco es que por estar embarazada ya se vaya a hacer de cristal, ¿no?

Doña Teresa suspiró con ese tono de santa sufrida que usaba para manipular.

—Ay, Emiliano, tu mujer es bien delicadita. Yo cuando estaba embarazada de ti lavaba, cocinaba, iba al mercado y todavía atendía a tu papá. Ahora cualquier cosita les da ansiedad.

Emiliano no respondió.