Sus ojos se encontraron con los míos.
"Pero el Veyron sí."
Aquellas palabras le impactaron más que la bofetada que le había dado.
Saqué mi teléfono.
Sus ojos se encontraron con los míos.
"Pero el Veyron sí."
Aquellas palabras le impactaron más que la bofetada que le había dado.
Saqué mi teléfono.