Ahí entendió.
No había perdido un departamento.
No había perdido una esposa.
Había perdido la confianza de un niño.
El anuncio del vuelo a Madrid sonó por las bocinas.
Ahí entendió.
No había perdido un departamento.
No había perdido una esposa.
Había perdido la confianza de un niño.
El anuncio del vuelo a Madrid sonó por las bocinas.