Un hombre de tan solo 132 centímetros de altura ha demostrado que la baja estatura no es un obstáculo para el amor ni para formar una familia. Conoce y se enamora de una mujer de estatura completamente normal, de unos 170 centímetros, y su relación se transforma gradualmente en un matrimonio sólido y estable.
Los médicos llevaban tiempo aconsejando a la pareja que no tuviera hijos, ya que la probabilidad de que sus descendientes heredaran la baja estatura de su