Estaba planeado.
A la mañana siguiente, fui al banco.
La caja 317 contenía todo.
Documentos.
Una unidad USB.
Y una carta.
En el video, Eduardo parecía cansado.
Pero claro.
“Presionaron a Diego”, dijo. “Le ofrecieron el control. Me negué”.
“Si yo me voy y él te echa… significa que continuaron sin mí.”
“El verdadero testamento está en esta carpeta.”