PARTE 2: le fue de la cara. Daniel levantó la cabeza. —¿Qué es? Melisa no contestó. Entonces respondí yo…..

Melisa no contestó.
Entonces respondí yo.
—Son las escrituras de esta casa.
Y el aviso de desalojo que mi abogado preparó esta mañana.
El comedor quedó tan quieto que se escuchó el tic-tac del reloj sobre la pared.
Daniel se puso de pie de golpe.